miércoles, 19 de agosto de 2026

 

               LA CONTABILIDAD DE CAMILO ESNAOLA

Camilo Esnaola retratado por Rafael Castellano en el sagrado tabernáculo "Bodegón Inaxio" de Deba.

Hace unos días, paseando con unos amigos comentábamos que en la sociedad actual ya no existen personajes "xélebres" barojianos. Personajes legendarios como aquellos que tuvimos la suerte de conocer de niños; una raza de extintos dinosaurios humanos. Camilo Esnaola fue uno de ellos.

Tuve la suerte de conocer y tratar a Camilo, a su esposa Marixa y a su hijo Julián desde muy niño. Vivían en el caserío Buenos Aires. Aquella relación se debía a que tanto él como mi abuelo, compañeros de quintas, hicieron la guerra en África, decían ellos que luchando contra el rebelde rifeño Abdelkrim. Y ya se sabe: las amistades forjadas a sangre y fuego son las más duraderas, como el buen acero.

El destino hizo que al cabo de unos años, mi abuelo, natural de Elgueta, cantero de profesión,  y Camilo, debarra de cuerpo y alma, se juntasen en Deba donde el adoquín y la caliza representaban por entonces la piedra angular de la economía de la villa costera.

Trabajaron juntos a menudo. A veces Camilo empleado por mi abuelo; otras Camilo trabajando por libre, generalmente para el Ayuntamiento en pequeñas reparaciones urbanas, limpieza de alcantarillas etc.

A finales de la década de mil novecientos cuarenta mi abuelo formó parte de la corporación debarra y a esa época corresponde la anécdota que mi madre solía contar sobre las facturas que el bueno de Camilo presentaba al Ayuntamiento por los trabajos realizados.

Contaba mi madre que en una hoja maltrecha solía detallar los diversos conceptos con su correspondiente importe y a pie de página el importe total, o sea, la base Imponible. El secretario municipal tras inspeccionar detalladamente cada uno de los conceptos con su importe correspondiente a menudo le ponía alguna pega por no estar de acuerdo, bien con el concepto o bien con alguna de las cifras. 

Y la reacción de Camilo siempre era la misma. Golpeando varias veces con su índice sobre el importe total de la factura y elevando el tono de la voz decía: Usted no se fije en los números de arriba, lo que vale es el número de abajo.

Hace unos días me llevé una grata sorpresa al leer las actas municipales de Deba, concretamente la correspondiente al 3 de noviembre de 1941. En el punto Nº12 se hacía mención a una factura presentada por Camilo Esnaola que como suele decirse NO COLÓ por no estar claro alguno de "los números de arriba" como solía decir Camilo, cuando para él lo importante era el número de abajo (el total).

Dice así el acta: "12. Idem de la presentada por Camilo Esnaola, debiendo notificarle que la pase por separado, ya que en ella se observa la inclusión en la misma de cargos que afectan á Teléfonos". Algún trabajillo debió hacer Camilo para la RTG que se lo endiñó al Ayuntamiento.. 

Como nota aclaratoria decir que hasta 1950 la concesionaria de teléfonos de Gipuzkoa, además de la municipal de Donostia, era la RTG (Red Telefónica de Guipuzcoa) perteneciente a la Diputación de Gipuzkoa. 

Así se escribe la historia. Lo que hasta la lectura de ese acta era para mi tan solo una anécdota graciosamente narrada por Irene Aranceta, mi señora madre, pasó a ser un hecho contrastado y oficialmente documentado.

O tempora, o mores. Benditos dinosaurios aquellos.



Retrato de viejas glorias debarras pintado por Ramón Alonso Verástegui en el tabernáculo-cenáculo "Bodegón Inaxio" donde Camilo pasó miles de horas. El colorido de la fotografía no se debe a un defecto de esta sino a la capa "protectora" de la grasa parrillera de las chuletas y txitxarros a la brasa. Ramón Alonso, padre de quien fuera alcalde de Vitoria-Gasteiz y ministro de Sanidad perteneció a una familia muy vinculada a Deba, propietaria de la casa de Maspe. 

   

  



 

5 comentarios:

  1. Bonito relato de uno de tantos personajes de Deba, como Chipía, Txocorra, Cholé, etc.., que yo también conocí. Un recuerdo a Iñaxio como a la Josepa.

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  2. Me encanta cómo cuentas las cosas. Conviertes un hecho baladí en raíces debbarras.Csnel

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  3. Me encanta Alex ! Gracias

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  4. Muy agradecido, como siempre Alex

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  5. Alex,
    Muy interesante como siempre, una apreciación que me comenta mi madre (del caserío Artamendi, vecinos de Buenos Aires), la mujer de Camilo se llamaba Iñaxi, la Marixa a la que te refieres era la madre de Iñaxi. Un saludo.

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