EL
CRIADERO DE OSTRAS DE LATZURREGUI
Y OTRAS ARTES DE PESCA PARA MATAR EL
HAMBRE

Retrato de Ascensio Ostolaza conservado en Debako Kultur Elkartea.
Al finalizar la última Guerra Carlista, en marzo de 1876,
la situación económica en Deba era como para no recordar: las arcas municipales
con más telarañas que la casa de Spider-Man, la moral por el suelo, las tripas
encogidas por el forzado ayuno, y en consecuencia, hambre, mucha hambre. La
guerra se lo había comido todo. Pero bueno; aquello de que el hambre agudiza el
ingenio no es cosa nueva, y además parece que es cierto; mucho más si anda por
medio algún emprendedor, como es el caso.
No hay nada mejor para conocer nuestra historia que beber
directamente de las fuentes más cercanas: en este caso yo lo he hecho de las
actas municipales de la Noble y Leal Villa de Deba.
En sesión celebrada por el consistorio el siete de mayo
de 1876 (hace 150 años) se leyó una instancia presentada por un debarra llamado
D. Ascensio Ostolaza. Decir que el único debarra del que tengo noticias en esa
época es Ascensio Ostolaza Larrea, quien durante la Guerra Carlista,
seguramente por sus ideas liberales, huyó a Valladolid donde nació su hijo José
Manuel Ostolaza. Precisamente a principios de 1876, acabada la guerra, volvió a
Deba, donde al parecer sucedieron los hechos que voy a narrar. Su hijo José Manuel
contaba por entonces dos añitos de edad.
Ascensio, hijo de Martín Feliz Ostolaza y padre de los
hermanos José Manuel y Francisco Ostolaza fue un hombre con una posición
económica holgada. Tradicionalmente, los
Ostolaza habían tenido numerosos negocios relacionados con el tráfico mercantil
y pesquero en el puerto de Deba. Esa tranquilidad económica debió influir
incluso en la afición de Ascensio por cultivar el arte de la pintura; incluso
para tener ese tipo de aficiones había que tener tiempo. No he podido averiguar
si su retrato al oleo conservado en Kultur Elkartea fue pintado por él mismo.
Pero volvamos al tema del acta, que dice así (la transcribo
con la grafía original, tal cuál) :
“Se
dio lectura de una instancia de D. Ascensio Ostolaza, de esta vecindad que
acompañado de un plano á dirigido a la Excma. Diputacion y esta para su informe
al Ayuntamiento en solicitud de autorizacion para construir un deposito ó
criadero de ostras en el punto de Lazurregui al lado de la fuente de Maspe y
para cerrar los ojos del puente con redes ú otros artefactos para encerrar la
pesca” .
Alguien pensará: ¡qué horror!. Cerrar los ojos del puente
para pescar todas las lubinas, sargos, corrokones o salmonetes posibles, que
por entonces eran muy abundantes. Pero pongámonos en aquella famélica
situación. Aclarar que no se trataba del puente sobre el río Deba, sino del
pequeño puente, hoy cubierto por la carretera general y el paseo de Maspe donde
desemboca la regata de Latzurregi.
La solicitud de don Ascensio fue bien vista tanto por la
Diputación como por el Ayuntamiento de Deba, siéndole concedida la licencia
para montar su instalación de ostricultura, amén de las artes de pesca entre
los ojos del pequeño puente. Esta fue la respuesta del consistorio:
“Enterados
los Sres concurrentes (concejales) acordaron informar en los
siguientes términos= El punto de Lazurregui entre el puente de Maspe y el de
este punto donde proyecta el Sr Ostolaza hacer un deposito ó criadero de ostras
es bañado por el mar solo en alta marea ó sea en plena mar y no es navegable
razón por la que no cabe perjuicio alguno para la gente de mar el que el
solicitante haga el estanque ó pozo que intenta= Tampoco perjudicaria á los pescadores
con el cerramiento de los ojos del puente con redes ó alambrado siempre que se
sugete al reglamento de la pesca= La corporación municipal no solo no
entorpecerá los planes del Sr. Ostolaza y otros que se dediquen á la
ostricultura sino que coadyudará en lo posible para que puedan llevarlos á
efecto= En el caso que sea V.E, el que otorgue al recurrente la autorizacion
que solicita soy de sentir se le manifieste que el dia en que le convenga hacer
mas depósitos estanques ú otra especie no las haga sin previa autorizacion=
Litografía del siglo XIX. En ella podemos apreciar el lugar al que se refiere las actas municipales del 7 de mayo y 30 de julio de 1876. A la derecha podemos ver la fuente pública de Maspe en el lugar en que hoy se encuentra el Gaztetxe, anteriormente matadero municipal. Si nos fijamos bien, podemos ver a las mujeres que acuden a ella con sus cántaros. Algo más a la izquierda vemos los tres ojos del antiguo puentecito de la regata Latzurregui, actualmente cubierta por la carretera, la vía férrea y el paseo ribereño de Maspe. En los ojos de este puentecillo es donde Ascensio Ostolaza proyectó colocar unas redes para la pesca. A la derecha del todo se adivina la regata donde este proyectó instalar el criadero de ostras.
”Acto
seguido se dio cuenta del expediente que se instruye en el Gobierno Civil a
instancia de D. Asensio Ostolaza, sobre establecimiento de un criadero de
ostras y pesquera, remitido según previene el artº 25 de la ley de aguas para
su informe y enterado el Ayuntamiento y después de una razonada discusión se
acordó evacuar el informe en los términos siguientes:
El
punto de Lazurregui entre el puente de Maspe y el de este nombre solo se
utiliza para depositar en el troncos y otras maderas, no navega mas que algún que
otro bote o chanela y rara vez el vecindario de aquel Arrabal cierra con red
los ojos del puente para encerrar la pesca, asi es que poco perjuicio se
irrogará al vecindario con que el Sr. Ostolaza adquiera en aquel punto el
privilegio de pesca y establecimiento de criadero de ostras y pesquera.
La
corporación municipal no solo no entorpecerá los planes del Sr. Ostolaza y
otros que se dediquen a la industria indicada sino que coadyuvará en lo posible
para y establecimiento de criadero de ostras y pesquera, pueda llevarlos á
efecto pero es de sentir que en la concesión que en su dia obtenga del
Ministerio de Fomento ó Marina conste que no ha de privar dicho Sr. Ostolaza la
navegación de botes o chanelas particularmente cuando conduzcan troncos o
materiales por la regata y ojos del puente y que el dia en que trate de hacer
nuevos depósitos ó edificios lo verifique previa superior autorizacion”.
De momento no he encontrado información de cómo acabó la
aventura ostrera de don Ascensio Ostolaza, pero por si alguno piensa que el
mercado de la ostra fue boyante por su consumo en aquella sociedad debarra,
literalmente muerta de hambre, le daré un dato de meses después, también entresacado
de las actas municipales:
“Tambien
se leyó una instancia de Juan Bautista Elosua de esta vecindad quien expone que
por reciente fallecimiento de su muger ha quedado con cuatro hijos siendo el
menor de 12 dias, sin mas recurso que lo poco que pueda ganar de marinero para
el sostenimiento de la familia por lo que suplica se le de el sustento ó
alimento de la criatura recién nacida, y enterados los Sres. Concurrentes acordaron
señalarle medio real diario desde el dia 12 del corriente, fecha de esta
instancia”.
¡Pobre Juan Bautista! Estaba para comer ostras.
Puerto de Deba; fotografía realizada a finales del siglo
XIX, poco después de los hechos narrados. Fondeado junto al puente, que como se
puede observar su último tramo es levadizo, vemos el bergantín-goleta “Margarita”,
propiedad de Manuel Berasaluce.


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