LOS ESCÁNDALOS DE AKERZULO
Y LA ERMITA DE LA CRUZ
Esta bella fotografía de Pascual Marín fue realizada probablemente en 1931. A la derecha vemos el muro izquierdo de la ermita de la Cruz y sentada sobre el poyete de ésta, una "cashera" con su marmita. Al fondo, la desaparecida casa de Lojendio y a su izquierda el lugar que siempre fue conocido como "Akerzulo".
Desde muy niño, me ha llamado la atención y a la vez me ha encantado el nombre por el que era conocido el recóndito lugar situado al final de la calle de la Cruz, tras la ermita y a un lado de la ya desaparecida casa de Lojendio: "Akerzulo".
Para quienes desconozcan el significado de esta palabra, decirles que en euskara significa "el agujero del macho cabrío", palabra con claras connotaciones brujeriles.
Según los medievales inquisidores, el akerra (macho cabrío), representación del diablo, era quien presidía los akelarres y los asistentes debían besarle el ano como símbolo de pleitesía y sumisión. ¡Qué imaginación!
Hace años le pregunté a Anes Arrinda, que además de párroco de Deba sabía mucho sobre historia, magia y animismo en Euskal Herria, si pensaba que aquel agujero de Akerzulo podría haber sido en el pasado lugar de celebración de akelarres y sonriendo me dijo que las palabras siempre quieren decir algo. Y vaya que sí.
Hace unos días encontré en un acta del ayuntamiento debarra lo que podría ser la respuesta a la pregunta que años ha hice a don Anes. Y si no hace referencia directa a actos de brujería realizados en el lugar, si lo hace como lugar de pecado. Tan pecaminoso que el ayuntamiento plantea derribar la ermita de la Cruz por hallarse ésta en el meollo de ese lugar de escándalo e inmoralidad.
El acta corresponde al 26 de agosto de 1866, casualmente justo unos días después de finalizadas las fiestas de San Roque y dice así:
"Se leyó un oficio del Sr Gobernador Civil de fecha 13 del corriente en el que manifiesta que habiendosele denunciado que á la sombra de la ermita de la Cruz de esta villa se cometen actos escandalosos e inmorales que al mismo tiempo perjudican á la salud pública y que el medio de evitar tales hechos seria el suprimir (derribar) ó trasladar a otro punto dicha ermita y que sobre el particular informe el Sr Alcalde oyendo á esta corporacion acordó ella manifestar, que se halla la citada ermita estorbando al transito publico pues que está situada en un paraje muy concurrido entre la plaza y las fuentes públicas y es fama que á su sombra se cometen actos escandalosos é inmorales sirviendo a la vez de foco de inmundicia con gran perjuicio á la salud publica y que por estas razones las imagenes que existen en ella no pueden ser veneradas como corresponde al culto siendo profanadas á cada momento con riñas y palabras obscenas que se dicen á sus inmediaciones por lo que este Ayuntamiento cree seria muy conveniente suprimir ó trasladar a otro punto la mencionada ermita cuya pretensión ha sido solicitada varias veces de S.E.I y muy particularmente el año 1864 sin que hasta ahora se haya podido obtener resultado favorable".
Tras leer el acta y sin descartar que algunos "cabrones" pecadores se lo debieron pasar muy bien en los "Sanrokes" de 1866, incluso años antes, se me presenta una duda:
¿Eran realmente la inmoralidad y los escándalos que tenían lugar en Akerzulo e inmediaciones lo que importaba al ayuntamiento o sería un plan de urbanización de la zona, con derribo de la ermita incluida? Según el acta, la ermita estorbaba el tránsito entre la plaza y las fuentes públicas, una de ellas tan antigua como la villa de "Monreal de Deva".
Han transcurrido noventaicinco años desde que Pascual Marín realizase la bella fotografía que muestro al comienzo del artículo. Esta mañana me he acercado a Akerzulo, y aunque paso por allí a menudo, tras escribir mi reseña necesitaba estar allí de nuevo. Todo ha cambiado desde entonces; ha perdido el mágico encanto de cuando era joven. Ya no hay burros amarrados como entonces, ni están allí las "casheras" con sus marmitas de leche. Bueno... al menos estaba el amigo Lino sentado en el poyete de la ermita, como la señora de la foto de Pascual Marín; algo es algo.
Y para terminar, decir que cuando se construyó el frontón de Aldats salieron varias propuestas de cómo debía llamarse el nuevo frontón. Entre las variadas propuestas fue seleccionada "Aldats". Parece que nadie cayó en cuenta que el nombre primigenio de ese lugar era "Akerzulo", como lo llamábamos cuando éramos niños y como se había llamado desde tiempos inmemoriales. ¡Qué nombre tan sugestivo!
%20(1).jpg)
.jpg)

Que interesante!! 👏🏻👏🏻👏🏻
ResponderEliminar