viernes, 27 de febrero de 2026

 EL BARCO FANTASMA

DE ALFONSO REYES OCHOA



Hace ya un tiempo me llegó esta fotografía. Al verla deduje que probablemente fue realizada a principios de la década de 1920. La imagen nos muestra a un pequeño vapor hundido en la ría de Deba, en el barrio de Artzabal. Muy probablemente se trata del “Margarita” que fue abandonado en ese lugar y donde debido a la acción del tiempo fue agonizando lentamente hasta morir y ser fagocitado por los negros fangos de las orillas.

Sobre la cubierta del buque vemos a unas muchachas y tras ellas, a la izquierda, se aprecia uno de los almacenes de la "Compañía de Carbones Asturianos", donde solían descargar los barcos que desde Gijón y algún otro puerto asturiano llegaban a Deba con el entonces preciado mineral.

Y viendo la fotografía me di cuenta de que la escena ya fue descrita en dos de sus obras por el escritor, pensador y diplomático mejicano Alfonso Reyes Ochoa, incondicional veraneante debarra durante los diez años que residió en España (1914-1924).

La primera vez lo haría en su "Deva la del fácil recuerdo" del que extraigo estas líneas:

“En mitad de la ría, por ejemplo, hay un barco arruinado, obstáculo de madera y hierros viejos donde, sólo de noche, da señal de vida una tímida lamparita de algún guardián. Pues no me quitéis de allí ese estorbo, ese fantasma, ese cadáver. Conforme navegamos rumbo a las buenas meriendas de los caseríos de la margen, nos sale al paso, doliente y serio. Estamos hechos a él y, cuando lo quiten, dejará un hueco en el espacio, una zona muerta en el cuadro”.

Efectivamente Alfonso Reyes se está refiriendo al barco de la fotografía. Pero por si existiese alguna duda, el mejicano lo vuelve a citar en una de sus obras más profundamente filosóficas "Los siete sobre Deva: Sueño de una tarde de agosto" iniciada en Deba en agosto de 1923 y finalizada en Buenos Aires en junio de 1929, durante su época como embajador mejicano en la República Argentina.


Alfonso Reyes Ochoa ¿en la alameda de Deba?. El escritor, pensador y diplomático mejicano, además de secretario de la Legación de Méjico y encargado de negocios en España fue embajador de Méjico en Francia, Argentina y Brasil. 


El texto de don Alfonso al que me estoy refiriendo es el siguiente: 

"En el recodo de la ría se desfonda una barca, moribunda
y anclada desde hace años, carcomida y oxidada toda, hecha fantasma de sí mismaabierta como una granada y con las costillas de hierro al aire: triste caballo fallecido, como esos que vemos en la pampa calcinarse al sol".

Refiriéndose a las dos obras mencionadas, el propio Alfonso Reyes escribía:
"Deva, la del fácil recuerdo" era mi cuartel general. Y todavía años más tarde le consagré esa divagación (¿ensayo, poema, anecdotario?) que llamé -acaso con mal chiste- "Los siete sobre Deva".

Es muy probable que muchos de los que lean este artículo desconozcan la figura y obra de Alfonso Reyes Ochoa, y es muy triste también que alguien como él, considerado por Jorge Luis Borges “el mejor prosista de lengua española en cualquier época” y nominado hasta en cinco ocasiones al premio Nobel de Literatura sea prácticamente un desconocido en Deba, el pueblo al que tanto quiso y al que dedicó páginas tan bellas.

No estaría de sobra que los profesores de literatura en nuestros centros escolares hiciesen mención en alguna de sus clases a este ilustre personaje.
Por cierto: creo también oportuno señalar que su labor en Méjico en pro de los exiliados españoles fue de lo más encomiable. En 1939 fundó en Méjico la Casa de España, expresamente concebida para acoger y ayudar a los exiliados republicanos españoles.

Convendría recordar aquello de que "de bien nacidos es ser agradecidos". Y para ello la mejor manera de hacerlo sería muy simple: perpetuar su memoria, leer su obra; aunque solo sea la referente a su estancia y vivencias en el País Vasco, en Euskal Herria.  

    

1926. Han pasado unos años y el "Margarita" se deshace junto a la ribera de "Casa Campo". Como diría el pensador mejicano es ya un fantasma, un cadáver.



9 comentarios:

  1. Realmente sorprendente esta parte de la historia como tantas veces ocurre no solo desconocida sino olvidada y arrinconada. Gracias por traerlo a nuestra memoria histórica

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  2. Gracias!!! Mila esker, querido Alex, por tu meritoria labor de rescatar del baúl de los recuerdos todo aquello que concierne a Deba….
    Villa que ha sido refugio y solaz de muchos foráneos ilustres, como el que hoy nos presentas.

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  3. Completamente desconocida esta historia y este escritor, gracias por traerlo de nuevo a nuestra memoria

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  4. No la conocía, bonita historia de las muchas que Deba tiene
    Gracias Alex

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  5. Alex, como siempre muchas gracias por la información publicada en tu blog, que nos permite conocer mejor la historia de Deba.
    Un abrazo

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  6. No recordar es como no saber; así que, el que recuerda para nosotros, es un maestro; y qué si no es Alejandro.

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  7. Muchas gracias Álex , como siempre, un maestro que no dejas de sorprenderme con tus magníficos trabajos de recuerdo

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  8. Muchísimas gracias Alex, súper interesante

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