EL BARCO FANTASMA
DE ALFONSO REYES OCHOA
Hace ya un tiempo me llegó esta fotografía. Al verla deduje que probablemente fue realizada a principios de la década de 1920. La imagen nos muestra a un pequeño
vapor hundido en la ría de Deba, en el barrio de Artzabal. Muy probablemente se
trata del “Margarita” que fue abandonado en ese lugar y donde debido a la
acción del tiempo fue agonizando lentamente hasta morir y ser fagocitado por
los negros fangos de las orillas.
Sobre la cubierta del buque vemos a unas muchachas y tras
ellas, a la izquierda, se aprecia uno de los almacenes de la "Compañía de Carbones Asturianos", donde solían descargar los barcos que desde Gijón y algún otro
puerto asturiano llegaban a Deba con el entonces preciado mineral.
Y viendo la fotografía me di cuenta de que la escena ya fue descrita en dos de sus obras por el escritor, pensador y diplomático mejicano Alfonso Reyes Ochoa, incondicional veraneante debarra durante los diez años que residió en España (1914-1924).
La primera vez lo haría en su "Deva la del fácil recuerdo" del que extraigo estas líneas:
“En mitad de la ría, por ejemplo, hay un barco arruinado,
obstáculo de madera y hierros viejos donde, sólo de noche, da señal de vida una
tímida lamparita de algún guardián. Pues no me quitéis de allí ese estorbo, ese
fantasma, ese cadáver. Conforme navegamos rumbo a las buenas meriendas de los
caseríos de la margen, nos sale al paso, doliente y serio. Estamos hechos a él
y, cuando lo quiten, dejará un hueco en el espacio, una zona muerta en el
cuadro”.
Efectivamente Alfonso Reyes se está refiriendo al barco de la fotografía. Pero por si existiese alguna duda, el mejicano lo vuelve a citar en una de sus obras más profundamente filosóficas "Los siete sobre Deva: Sueño de una tarde de agosto" iniciada en Deba en agosto de 1923 y finalizada en Buenos Aires en junio de 1929, durante su época como embajador mejicano en la República Argentina.
Alfonso Reyes Ochoa ¿en la alameda de Deba?. El escritor, pensador y diplomático mejicano, además de secretario de la Legación de Méjico y encargado de negocios en España fue embajador de Méjico en Francia, Argentina y Brasil.
Realmente sorprendente esta parte de la historia como tantas veces ocurre no solo desconocida sino olvidada y arrinconada. Gracias por traerlo a nuestra memoria histórica
ResponderEliminarGracias!!! Mila esker, querido Alex, por tu meritoria labor de rescatar del baúl de los recuerdos todo aquello que concierne a Deba….
ResponderEliminarVilla que ha sido refugio y solaz de muchos foráneos ilustres, como el que hoy nos presentas.
Completamente desconocida esta historia y este escritor, gracias por traerlo de nuevo a nuestra memoria
ResponderEliminarNo la conocía, bonita historia de las muchas que Deba tiene
ResponderEliminarGracias Alex
Alex, como siempre muchas gracias por la información publicada en tu blog, que nos permite conocer mejor la historia de Deba.
ResponderEliminarUn abrazo
No recordar es como no saber; así que, el que recuerda para nosotros, es un maestro; y qué si no es Alejandro.
ResponderEliminarEskerrik asko!
ResponderEliminarMuchas gracias Álex , como siempre, un maestro que no dejas de sorprenderme con tus magníficos trabajos de recuerdo
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