LAS VÍRGENES Y CRISTOS NEGROS...
O AHUMADOS
Cuatro de las siete denominadas "vírgenes negras" de Gipuzkoa. De arriba abajo, Itziar, Guadalupe, del Coro y del Juncal.
Hace unos días mientras una amiga y yo tomábamos un txikito sentados en la Plaza Nueva de Deba, salió en nuestra conversación el tema de las vírgenes negras. Ella expuso su teoría sobre la negrura de esas imágenes. Yo expuse la mía diciéndole que a pesar de que efectivamente debe haber alguna virgen negra de verdad, quizás por estar tallada en maderas como el castaño oscuro o el ébano, el bronceado del 90% de ellas se debe a la devoción de los fieles o lo que es lo mismo: el humo de los cirios y lamparillas de aceite acumulado durante siglos.
Mucho se ha hablado y escrito sobre las siete vírgenes negras de Gipuzkoa, entre las que se incluye la de Itziar, pero hoy está completamente asumido que ninguna de esas siete Vírgenes eran negras, más bien, y como dirían los indios de las películas del far-west, en realidad eran o son verdaderos "rostros pálidos". Y ello queda claro cuando se las somete a una buena limpieza y restauración. Ya se sabe lo que dice el anuncio: "el algodón no engaña". Pero lo más curioso del tema es que cuando se realiza una copia de muchas de esas imágenes de vírgenes negras se les vuelve a representar con el rostro moreno o negro; el devoto tradicionalista prefiere la virgen negra de las estampas, la que ellos, sus padres y sus abuelos conocieron; en eso no hay racismo por cuestiones del color de la piel.
Y a mantener ese mito de las Vírgenes negras también contribuyen las redes en internet donde como casi siempre tenemos a la inteligencia artificial (IA) metiendo la pata hasta el mismísimo zancajo.
Ayer mismo hice la prueba para ver que decía la IA sobre la Virgen de Itziar. Y este fue el resultado:
"El Santuario de Nuestra Señora de Itziar, ubicado en el barrio de Itziar (a solo 6 Km de Deba, Gipuzkoa) alberga una de las tallas marianas más importantes del País Vasco. Se trata de una de las siete vírgenes negras de la provincia, famosa por su profundo arraigo entre los marineros y peregrinos del Camino de Santiago".
Aclarar que la Virgen de Itziar tradicionalmente ha sido considerada como patrona de los marinos guipuzcoanos. Algo que hoy prácticamente se ha olvidado.
Imagen de la para algunos "Virgen negra de Itziar" (S.XIII). Como puede observarse poco tiene de negra.
Yo, que personalmente, como marino que fui, he tenido tratos espirituales con esta Virgen -una copia de ella preside el salón de mi casa junto a un dios Eolo del siglo XVII- puedo asegurar que los momentos más intensos en los que esta imagen adquirió aquel bronceado, hoy ya inexistente, fue cuando los barcos debarras cruzaban el charco para llegar a las costas de Terranova y Labrador en busca de ballenas o bacalao y volvían cargados de saín (grasa de ballena). O incluso cuando se buscaban la vida realizando el corso contra barcos de países enemigos o amigos.
Eran operaciones de riesgo y ello conllevaba la ofrenda de velas, cirios y lamparillas de aceite: antes de la partida, para que todo saliese bien; al regreso para dar las gracias; y si la cosa salía mal, para encomendar el alma del difunto. Y ya se sabe lo que ello producía: humo, mucho humo y el ahumado bronceado de nuestras Vírgenes y Cristos.
A finales de los años 50 del pasado siglo, la imagen de Ntra. Sra. de Itziar se encontraba en tal mal estado y tan bronceada que se envió a Madrid para que fuese restaurada en los talleres del gran artista y restaurador José Lapayese Bruna. Durante un tiempo en el que la imagen permaneció en Madrid, esta fue acogida en el domicilio del matrimonio formado por María Dolores Dávila y su esposo, el debarra Teodoro Aguirre, por entonces residentes en la capital de España. Cuenta la familia que fueron muchas las personas (veraneantes y debarras) que acudían a su casa para rezar con gran devoción ante la imagen en el improvisado oratorio habilitado en una de las estancias de su domicilio.
Y ya se sabe: la Virgen fue a Madrid bronceada y volvió con su original blanca palidez.
Año 1959. Recibimiento de la imagen de la Virgen de Itziar a hombros de anguleros en el barrio de Artzabal (Deba) tras su regreso de Madrid.
EL CRISTO NEGRO DE DEBA
Situado en el bajo coro, a la entrada de la iglesia de Santa María de Deba, se encuentra la imagen gótica de Jesús crucificado obra realizada probablemente a mediados del siglo XVI o principios del XVII. Es una bella imagen policromada por la que desde hace siglos las gentes de Deba han demostrado una gran veneración.
El estado de la imagen hace unos décadas era muy diferente a la que hoy podemos contemplar. Y para demostrar el efecto del humo de los cirios, velas y lamparillas de aceite nada mejor que ver cuál era su estado hace unas décadas, antes de la restauración de la imagen. Mucha gente estaba convencida de que se trataba de un "Cristo negro".
Cuando a veces enseño ambas fotografías a algunas personas les cuesta creer que se trata de la misma imagen. Y todos me hacen la misma pregunta: ¿Pero es el mismo Cristo?
Y mi respuesta siempre la misma: ¡Pues, sí!
Además de para ahumar los quesos, los chorizos o el salmón, (operación realizada con las maderas más propicias de cada tierra), el humo producido por la combustión de la cera de nuestras abejas, el aceite de oliva virgen extra, o incluso la grasa de la "Balaena biscayensis" también sirvió para ennegrecer las valiosas imágenes de nuestro patrimonio. Son cosas de la historia.
Cómo es habitual en nuestro gran cronista y erudito historiador, un artículo conciso, bien argumentado y mejor fundamentado.
ResponderEliminarQue interesante son tus exposiciones
ResponderEliminarGracias ,Alejandro.Muy interesante.
ResponderEliminarOso Ondo Alex,
ResponderEliminarEsker Onez,
jm ulazia
Ya me has convencido
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