lunes, 27 de julio de 2026

 

LOS HERMANOS

MANUEL Y NEMESIO ECHANIZ ARANBARRI

Dos azkoitiarras muy debarras

 


Retrato de familia. Portada de la iglesia parroquial de Azkoitia. De los once hijos e hijas que tuvo el matrimonio formado por José Luis Echaniz y María Antonia Aranbarri, cinco tomaron los hábitos religiosos, tres monjas y dos sacerdotes, algo impensable hoy día. Enmarcados dentro  de un circulo, a la izquierda, Manuel Echaniz; en segunda fila, Nemesio. 


Los hermanos Manuel y Nemesio Echaniz Aranbarri fueron dos personajes que, por su especial relación con Deba, merecen ser incluidos en los anales de la historia debarra para que no caigan en el olvido.
Nacidos en Azkoitia en el seno de una numerosa y tradicional familia, Manuel, el médico, residió en el municipio debarra desde 1924 hasta 1956.
Nemesio, sacerdote, lo hizo primeramente en 1937, en plena Guerra Civil, cuando tras una traumática escapada a Burgos, con suspensión a divinis incluida, se refugió en Deba durante dos años en casa de su hermano Manuel.  Posteriormente lo haría nuevamente durante diez años, desde 1940 a 1950; fue esquivando un destierro maquillado como destino en la localidad alavesa de Andoin a la que el obispo franquista Lauzurica le quería enviar.

Ambos hermanos fueron personajes con una gran sensibilidad en todo lo concerniente a la cultura, incluida la música, probablemente influenciados por su tío Juan Mari Echaniz, organista de Azkoitia con quien aprendieron las notas del pentagrama y más tarde a acariciar las teclas del órgano. 

  

 
En la fotografía, probablemente realizada a finales de los cuarenta o principios de los cincuenta, vemos a los hermanos Manuel y Nemesio, enmarcados con un círculo, durante una reunión familiar.


Manuel Echaniz Aranbarri (1893-1956)

Manuel Echaniz junto a su esposa Faustina Aizpuru. Seguramente la fotografía fue realizada a comienzos de la década de 1930, cuando Manuel ejercía como médico titular de Itziar.

Manuel fue uno de los médicos más populares y queridos tanto en Itziar como en Deba, ocupando la plaza de médico titular de Itziar en junio de 1924 y posteriormente la de Deba hasta su muerte en julio de 1956.

En junio de 1924, tras sacar el Ayuntamiento a concurso la plaza de médico titular de Itziar, se presentaron seis aspirantes: Marcelo Fernández Mendía, de Bilbao; V.L. Ferrer Mariño, médico titular de Arroniz (Navarra); Vicente Muriel Jimenez, de Salamanca; Jesús Sánchez García, de Madrid; Faustino Zapatero Ballesteros, de Valladolid y por último Manuel Echaniz Aranbarri, médico interino de Itziar desde hacía poco más de un mes.

A pesar del excelente currículum de alguno de ellos, con sobresalientes y matrículas de honor en sus carreras, fue elegido mediante votación secreta Manuel Echaniz ya que, según puede leerse en el acta municipal del 24 de junio de 1924, de todos los aspirantes era el único que hablaba euskara y la mayoría de los habitantes de Itziar no hablaba castellano.

El tiempo justificaría aquella elección pues Manuel Echaniz, como médico y como persona se ganó el respeto, la amistad y el cariño de todo el municipio.
Al igual que su hermano Nemesio, Manuel fue un hombre culto, polifacético, con un sentido del humor único y sociable como pocos.

Siendo médico de Itziar, en infinidad de ocasiones recorrió las casi intransitables pistas de entonces, a veces a lomos de un burro o un mulo, para atender a los enfermos de los caseríos. Y siempre con su peculiar chistoso sentido del humor que en más de una ocasión seguramente fue mas efectivo que las medicinas.

Todavía las personas de edad avanzada recuerdan graciosas anécdotas sobre el azkoitiarra. Una de las más recordadas corresponde a su época como médico de Itziar.

Cuentan que cierto día Echaniz atendió de forma improvisada a un baserritarra.  No debía tener el galeno azkoitiarra lápiz ni recetarios en ese momento y apuntó con tiza la receta sobre una puerta diciendo al baserritarra: vete a la farmacia y que te den esto. Se dice que el baserritarra se presentó en la farmacia con la puerta en busca de su medicina.   

Yo mismo, siendo muy niño fui uno de sus pacientes. Su consulta (por entonces no había centro ambulatorio) se encontraba en su propia vivienda en la casa del "Visi"en la calle del Puerto; creo recordar que en el tercer o cuarto piso. Allí vivió con su esposa Faustina Aizpuru y allí nacieron su hija Gloria, fallecida a la edad de 15 años, y sus hijos  José Luis y Manolo.


     

En la fotografía superior, probablemente realizada en los años cuarenta del pasado siglo, le vemos tocando el armonio en la plaza de San Nicolás de Lastur el día de la inauguración del instrumento ante un numeroso y expectante público. Sobre el armonio, un paraguas, una botella y un vaso de vino, seguramente para templar el teclado. La imagen refleja fielmente el carácter del azkoitiarra: un hombre del pueblo.

Durante la guerra civil, en 1937 fue sancionado a  "12 meses a medio sueldo" por el Ayuntamiento franquista debido a sus ideas nacionalistas. Curiosamente, entre los sancionados por idénticas razones, también con la misma pena, estaban el farmacéutico Eduardo Barrera y José Sagarna, encargado de luz y agua.


 Fotografía realizada durante la década de 1920, cuando Manuel Echaniz ocupaba la plaza de médico titular de Itziar. Al fondo, a la derecha se puede ver la casa del "Visi" donde el médico azkoitiarra vivió con su esposa Faustina y sus hijos. En los bajos de la casa, bajo dos arcos, el popular bar Visi. 


Nemesio Echaniz Aranbarri (1899-1982)



Nemesio fue un importante  poeta, dramaturgo, traductor y músico, siendo considerado como uno de los grandes renovadores de la cultura vasca del siglo XX. Cuando el obispo Francisco Javier Lauzurica, por entonces administrador apostólico de Vitoria quiso alejarle de Gipuzkoa y enviarlo al pueblito alavés de Andoin por ser considerado un elemento incómodo para el régimen, Nemesio alegó ante la Santa Sede problemas de salud pero su solicitud fue desatendida, rompiendo su relación con la diócesis y regresando nuevamente a Deba, donde residia su hermano. Pero no lo hizo como coadjutor de la parroquia, sino como capellán del asilo de las carmelitas descalzas. Además, la vendetta del obispo franquista no se hizo esperar: castigado sin sueldo; a vivir de la caridad. ¿Su pecado? : escribir y promocionar hasta la extenuación la cultura en euskara en todos los campos.


Interesante fotografía realizada durante el desfile con motivo del aniversario de la "Liberación de Bilbao" por las tropas de Franco. A la izquierda, el obispo Lauzurica brazo en alto. Con personajes como los que aparecen en la foto le tocó lidiar a Nemesio Echaniz.

Sin duda alguna, puede decirse que a pesar de llevar sotana, con lo que ello representaba en los años de posguerra, Nemesio fue evolucionando desde el conservadurismo religioso heredado de su familia, hasta llegar a ser un progresista no solo en temas socioculturales sino incluso en temas de índole referente a la moral sexual. Fue un hombre valiente que nunca se cortó un pelo en denunciar la opresión ejercida por el régimen. Aún hoy resuenan sus disputas con algunos militares y el continuo cruce de cartas con el Gobernador Civil por los que, también hay que decirlo, debió sentir un "especial cariño". 

Durante sus diez años de estancia "oficial" en Deba vivió en la casa de "Amillaga", junto a la playa y el asilo de ancianos del que era capellán, lo que nos hace suponer que el seudónimo "Amillaitz" que utilizó como autor proviene de esa circunstancia. Las rocas de esa zona, en lo que hoy llamamos "revuelta de pólvora" antiguamente fueron conocidas como "Amillaitz", es decir, las rocas de Amillaga.

En su segunda estancia en Deba permanecería desde 1940 a 1950, colaborando activamente en todo lo que a cultura vasca y promoción del euskara se refiere. Fue aquí donde creó el grupo de teatro Alostorrea que se estrenó con la obra "Gabon-Gabonetan" y que tras duras luchas con la censura y las continuas denuncias de las autoridades tuvo que disolverse.

Años después, estando ya en Donostia, Nemesio aún recordaba a Deba y a los innumerables amigos que aquí hizo. En 1960 colaboró con la revista "DEVA", editada por el "Centro de Jóvenes" en cuyo primer número escribía un artículo titulado "Deba´ko Gazteak eta Euskera".

Estando residiendo ya en Donostia fue un pionero que utilizó los medios radiados para divulgar el uso del euskera, bien mediante obras de teatro (algo así como las radionovelas) u otro tipo de programas radiados. También fue un pionero en la enseñanza del euskara mediante métodos por entonces novedosos. En 1961 la prestigiosa academia de formación a distancia CCC publicaba un curso de euskara  en discos "Curso de Vascuence" cuyo autor fue el propio Nemesio.

En la década de 1970 el pueblo de Deba le tributó un homenaje con su correspondiente banquete en el restaurante Monreal. A los postres, el grupo musical debarra "Ezbai" interpretó varias canciones, algunas de ellas compuestas por el propio Nemesio, entre ellas la popular "Anttoni eta Atton". 




 Ejemplar del Kanta-Kantari, colección de canciones, editado en 1951 por Nemesio Echaniz bajo el seudónimo de Amillaitz. 







 

 



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