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viernes, 10 de julio de 2026

 

                         LEOCADIO IRIONDO LIZARZABURU

                 “El héroe que perdió una pierna por su Patria”

                   El duro periplo de un miliciano republicano.



En septiembre de 1938, dos años después de su marcha al exilio en Méjico, José Manuel Ostolaza, fundador de la E.B.E.F.O. enviaba una postal dedicada a un antiguo alumno del mencionado centro. Iba dirigida a Leocadio Iriondo Lizarzaburu con motivo del décimo aniversario de la fundación del centro debarra. 

El anverso de dicha postal mostraba a la plantilla de la empresa de Ostolaza, la Mexican American Hat Co. sita en la ciudad norteamericana de Saint Louis, Missouri, dirigida ya entonces por su hermano Francisco. En el reverso de la tarjeta, además de las fechas del aniversario “Sep. 17/1928 - Sep. 17/1938, 10º Aniversario de la E.B.E.F.O.”, un texto impreso sobre cómo, cuándo y otras circunstancias acerca de la creación de la empresa de Ostolaza.

Pero lo más curioso es el texto manuscrito por José Manuel dedicado a su querido ex alumno Leocadio:

“Un recuerdo al E.B.E.F.O. devarra, Leocadio Iriondo, héroe que ha perdido una pierna por su Patria.

J.M. Ostolaza

México sep. 1938.”

Bonita y sencilla dedicatoria. 





Muchos de los que conocieron a Leocadio, e incluso de los que a menudo fueron atendidos por él en la barra del bar Buru Zuri, es probable que desconozcan que en 1936, al poco de cerrarse el centro fundado por Ostolaza, Leocadio, con diecinueve años (cumpliría veinte el 4 de diciembre) se enroló en el batallón Baracaldo, también conocido como 28º batallón de Euzkadi, una unidad de milicianos antifascistas. 

En dicho batallón, formado el 21 de septiembre de 1936 en Baracaldo, de ahí su nombre, militaron casi un centenar de guipuzcoanos, mayoritariamente afiliados o simpatizantes de Izquierda Republicana, como Leocadio. Conviene aclarar que no fueron pocos los jóvenes debarras afiliados a ese partido y que precisamente la segunda planta de la casa donde se ubica el bar Buru Zuri, por entonces llamado Bar Julián, era sede de la Agrupación Republicana de Deba.

También debió militar o al menos simpatizar y colaborar con dicho partido político don José Manuel Ostolaza, el millonario humanista y benefactor debarra fundador de la EBEFO. Un mismo pensamiento político, las siglas de ese partido y las de la EBEFO unirían a Leocadio y José Manuel, incluso más allá de la muerte.

Edificio donde, en el segundo piso, se ubicaba la Agrupación Republicana de Deba. La foto fue realizada con motivo de la proclamación de la República el 14 de abril de 1931. Según parece, el jovencito que se encuentra en el balcón del primer piso, a la derecha, posiblemente sea el por entonces alumno de la EBEFO, Leocadio Iriondo. Cinco años más tarde el joven se alistaría como miliciano para defender a la República.


Miembros del batallón Baracaldo. De los tres milicianos que están agachados Leocadio es el del centro. Probablemente la fotografía fue realizada pocos días antes de que el debarra fuese herido.

Tras los combates en Markina, Malzaga, Eibar y Elgueta el batallón Baracaldo retrocedió hacia Bizkaia, a la zona de Amorebieta, donde al parecer Leocadio fue herido de bala en el muslo izquierdo. Debió suceder el cuatro de mayo de 1937 pues, según hemos podido constatar, ese día ingresa en el Santo Hospital Civil de Bilbao por "Herida de bala con orificio de entrada y salida en pierna izquierda". El parte especificaba su tratamiento: "Quirófano", y una nota : "No es urgente".

Algo se debió torcer, probablemente una gangrena, pues la siguiente noticia que tenemos del joven Leocadio nos llega a través de un parte del Hospital Nº4  en Santander fechado el 14 de junio de 1937. "Amputación muslo izquierdo. Pasa al hospital Nº6. Observaciones: Evacuar al extranjero". En el mismo parte se especificaba la procedencia del herido: Batallón 28, 4ª Compañía. Destacamento: Amorebieta.

                Otra imagen del frente de Bizkaia. Leocadio, a la derecha, agachado.


Parte de ingreso de Leocadio en el Santo Hospital Civil de Bilbao (actual Hospital de Basurto) por "herida de bala con orificio de entrada y salida en pierna izquierda". "Tratamiento: Quirófano. No es urgente".

         

Partes del Tribunal Médico Militar de Euzkadi en Santander. El primero de ellos está fechado el 14 de junio de 1937; es de suponer que hacia esa fecha le fue amputada la pierna. El segundo parte está fechado el 3 de julio del mismo año. 



La siguiente noticia que tenemos de Leocadio está fechada el diez de enero de 1939, fecha que corresponde a la expedición de su carné de identidad por la Delegación General de Euzkadi en Valencia en el que Leocadio aparece domiciliado en Gandía, calle Hospital Militar Nº17. 
Pocos meses después, el ocho de abril de 1939, a través de un parte médico del Hospital Militar de Onteniente sabemos que ingresó en esa fecha en el citado centro valenciano y que dos días después, el diez de abril, fue dado de alta por curación.
Hacía diez días que oficialmente había finalizado la Guerra Civil.

Nos queda la duda de dónde y qué hizo el miliciano debarra entre el catorce de junio de 1937 fecha en la que desde el Hospital Militar Nº 4 de Santander es enviado al Hospital Militar Nº6 y su posterior ingreso en el Hospital Militar de Onteniente Nº17.  
¿Cuál era el hospital Nº6 al que se le envía desde Santander?

Por otro lado el parte del Tribunal Médico Militar de Euzkadi en Santander, fechado el tres de julio de 1937, en las observaciones remarca: "Evacuar al extranjero". Entre esa fecha y la del carné de identidad expedido en Valencia por la Delegación General de Euzkadi el diez de enero de 1939 han transcurrido diecinueve meses.
¿Dónde anduvo y qué hizo Leocadio durante todo ese tiempo? Y sin una pierna. Su familia lo desconoce.      

                                                      

      




...Y acabó la guerra

Hablando con Karmele, su sobrina, me comentaba que según el propio Leocadio vino desde Valencia en tren, portando tan solo la documentación pertinente y su historial médico.
Y así, en 1939, tres años después del levantamiento franquista  
aterrizó de nuevo en Deba, pero con una pierna menos.
Eran tiempos muy duros, años en los que todos los días los pelotones de fusilamiento realizaban horas extras en los paredones de los cementerios.
Pero algo debe tener el ser humano para sobrellevar y sobreponerse a los males en los periodos más difíciles.

Recordaba Karmele una anécdota que bien podría incluirse en un relato de humor negro y que describe perfectamente la forma de actuar de aquellos jóvenes que habían sobrevivido a la contienda, es decir, los que no habían muerto ni se encontraban recluidos en las cárceles y campos de concentración.
Resulta que durante una de aquellas noches o madrugadas de San Roke, algunos graciosos de la cuadrilla "Trankala", a la que pertenecía Leocadio, tuvieron la genial idea de quitarle la pierna ortopédica y meterla en un balde de vino. La cosa habría quedado en nada si la prótesis no fuese de cartón piedra como el de las muñecas "Mariquita Pérez", como era el caso. La ortopédica pierna quedó desecha por efecto del alcohólico elemento y hubo que realizar una nueva, seguramente más parecida a la del pirata Pata Palo.


16 de agosto de 1940. 07:30 de la mañana, antes del encierro. En la imagen realizada durante la diana del día de San Roke vemos al grupo de “madrugadores” o “gaupaseros” de la cuadrilla "Trankala" formado por Leocadio Iriondo, Vicente Larrañaga “Txatua”, Fito Esnaola y Patricio Astigarraga “Patirki”. Había que tener buen humor para, recién terminada la guerra y con una pierna amputada en el frente, festejar como si nada la festividad del santo patrón. Un detalle: todos llevan pañuelo al cuello pero no rojo; eso vendría después.


Otra mañana de fiestas. Entre risas, los miembros de la cuadrilla "Trankala" llevan a hombros a Leocadio como si estuviese muerto. Alguno de ellos levanta la pierna izquierda parodiando a Leocadio por la falta de esa pierna. Entre ellos podemos reconocer a sus inseparables amigos Patricio Astigarraga "Patirki" y a Vicente Larrañaga "Txatua".



Bar Buru Zuri, años 60. De izquierda a derecha Iñaki Andonegui "Voltios", José Antonio Iriondo, Javier Galdona "Txipia", Felipe Gazteain, Vicente Larrañaga "Txatua", Leocadio Iriondo, Alejo, Pepita y Ángel Iriondo, por último Félix Irastorza esposo de Pepita.




Bella estampa de una merienda probablemente realizada en los años cincuenta en la campa de Santa Katalina. Todos los que aparecen en la imagen a excepción de los txistularis fueron alumnos de la EBEFO. De izquierda a derecha: Tomás Lizarzaburu, José Vega, Leocadio Iriondo, Luis Egaña "Arranomendi" y por último José Arrizabalaga "Olloki". Los txistularis: Julián Iriondo (hermano de Leocadio), José Antonio Garate y Ángel Iriondo (hermano de Leocadio).

Y así, entre txikito y txikito en la barra del Buru Zuri, transcurrieron los duros años de posguerra. Algunos de sus mejores amigos, como Patirki, emigraron al otro lado del charco aunque nunca perdieron el contacto. Y a pesar de todas las tristes vicisitudes, los antiguos compañeros de la EBEFO siempre mantuvieron el fraternal vínculo trenzado por don José Manuel Ostolaza al que sin duda alguna quisieron como a un padre. Siempre hubo momentos para reunirse y celebrar la memoria de tiempos pasados, de recordar al benefactor republicano muerto en el exilio.

Leocadio falleció en 1983 y fue enterrado junto a la tumba propiedad de la familia Ostolaza.      
En 1987 se trajeron desde México las cenizas de José Manuel Ostolaza para depositarlas en la tumba familiar en el viejo cementerio de Deba. Y cosas de la vida: desde entonces, Leocadio, "el héroe que perdió una pierna por su Patria" y don José Manuel, el fundador de la EBEFO, descansan uno al lado del otro; como en los viejos tiempos. 




 







martes, 9 de diciembre de 2025

            

                             EL MENSAJE UNIVERSAL

                  DE JOSÉ MANUEL OSTOLAZA  

              

No sé si el mundo se ha vuelto loco o el que se ha vuelto loco soy yo. Quiero con esto decir que la “mala hostia” -con perdón- me corroe las tripas y descompensa mi tensión arterial. Cada vez que enciendo el televisor todo lo que veo flagela mi cerebro.

Veo una sociedad enferma, absolutamente individualista; una sociedad de adultos infantilizados e idiotizados donde no existen “VALORES”; donde el más inculto, inculta e imbécil es un reputado o una reputada “influencer” con millones de seguidores; una sociedad donde lo importante es ganar mucho y gastar más, aunque sea a lo tonto; donde los dirigentes de las grandes potencias son y hacen lo contrario de lo que deben hacer, sin ningún tipo de escrúpulos; donde los genocidas tienen carta de impunidad; donde los grandes empresarios a menudo solo piensan en la cuenta de resultados, cueste lo que cueste y saltándose las normas de la moral y de la ética. Todos quieren ser los más ricos del cementerio.

¡Imbéciles!

 ¡Maldito materialismo! ¡Maldito egoísmo! Esta sociedad está ciega, y lo peor es que no quiere ver; nadie reacciona.

¿Y por qué digo esto? 

        

Agosto de 2025. A la izquierda, Arantza Iñurrategui en Kultur Elkartea posando ante el retrato de José Manuel Ostolaza pintado por Amuategui “Amua”. A la derecha, Arantza bajo el reloj de la desaparecida joyería Ostolaza, junto a su marido Gerardo Gochicoa y su hija Arantza.


A primeros de agosto visitó Deba Arantza Iñurrategui. Arantza es hija de Pepita Arriola, la bibliotecaria de la EBEFO (Fundación Ostolaza) que acompañó al exilio mejicano a don José Manuel Ostolaza. Arantza, al igual que sus hermanas Itziar e Izaskun nació en Méjico donde Pepita, su madre, se casó con Germán Iñurrategui, abogado y juez tolosarra delegado del Gobierno Vasco en Méjico.

¡Qué curiosidad! : Germán, el padre de Arantza, escapó a Méjico a bordo del buque portugués NYASSA, el mismo que mi tío Paco (Francisco Turrillas Bordagaray); ambos colaborarían en la capital mejicana en la edición de Euzko Deya de la que mi tío sería su primer director.
Durante la visita a Deba con su esposo e hija, Arantza me comentó con un gesto de pena que tenía la impresión de que aquí muy pocos conocían ya la figura de José Manuel Ostolaza Zabala, un hombre y empresario singular, todo un ejemplo de honestidad.
Le comenté que en Kultur Elkartea, heredera de la antigua Fundación Ostolaza, sigue viva la llama que prendió don José Manuel y que además de los más de trescientos cincuenta socios que colaboran con nuestra institución en numerosas actividades culturales y sociales, el pueblo de Deba sabe muy bien quién fue nuestro admirado personaje.

Todos los años, el mes de junio celebramos el día del socio y como miembro más viejo de la directiva, tras la intervención del presidente me toca dirigir unas breves palabras a los asistentes con las que ensalzo la figura de José Manuel Ostolaza. Y siempre termino de igual manera, con unas palabras que no son mías sino de aquel ilustre debarra muerto en el exilio.

Le hice escuchar a Arantza esas palabras en un programa grabado por mí en la emisora Podcast de Okerkale Irratia (de Kultur Elkartea) y se emocionó al escucharlas, pues detrás de aquellas palabras había mucha historia, muchos recuerdos y sobre todo mucha honestidad y solidaridad. Las dejó escritas don José Manuel Ostolaza, el progresista empresario republicano, y representan todo un testamento vital.      



“Todo español que tenga 10 de renta y pase admirablemente con 6, está obligado en vida a poner los otros 4 restantes a disposición de sus semejantes y como para éstos es más necesaria la Escuela que el comer, yo, que estoy en este caso, les dejo los 4 que me sobran para esta Escuela”.

“Es posible que haya pecado algo en esto, al querer convertirme en filántropo y hacer en Deba una escuela de Fundación para educar a niños gratuitamente, pero bueno es aclarar que traté de hacer el bien al cien por ciento químicamente puro, sin esperar más recompensa que el premio que me otorgaba mi propia conciencia. Hacer el bien por el bien mismo”.


Sin comentarios.

Quien no se emocione con estas palabras no tiene corazón; tiene una piedra.

29 de junio de 1932. Fin del curso 1931-1932. José Manuel Ostolaza con sus muchachos de la EBEFO (Escuela Biblioteca del Emigrante Fundación Ostolaza).


Al acto del “día del socio” del año pasado además de un gran número de socios acudieron algunos jóvenes navarros de Iruña, componentes de un conocido grupo musical : “Skabidean”.

Hace unos meses un hijo mío, Alex, me envió un Whats App en el que me informaba haber hablado con Antonio, uno de los miembros del grupo musical navarro:

“Antonio me ha dicho que lo que hablaste el día del socio sobre Ostolaza le ha servido de inspiración para una canción. Y en el nuevo disco van a dedicar una canción a la vida de Ostolaza” .
Le enseñé el mensaje a Arantza para que viese que el mensaje del filántropo debarra sigue vivo, y que hay jóvenes vascos que toman nota de ello. Se sintió complacida al ver que aún hay gente que sigue captando el mensaje de don José Manuel.
Espero que si vuelve el año que viene podamos vernos de nuevo.


29 DE JUNIO DE 1936. José Manuel Ostolaza con los alumnos de la EBEFO al finalizar el curso 1935-1936. Un mes más tarde, tras la sublevación militar del 18 de julio, el debarra partiría hacia el exilio. El centro sería clausurado por el gobierno de Franco y José Manuel no volvería más a Deba. Murió en Méjico el 23 de octubre de 1954.



Ciudad de Méjico,15 de diciembre de 1951. La fotografía nos muestra a José Manuel Ostolaza celebrando en casa su 76 cumpleaños en compañía de sus más allegados amigos. En el grupo de la derecha podemos ver al trío de debarras: Ramón Egaña, José Manuel Ostolaza y Pepita Arriola, madre de Arantza Iñurrategui. El cuadro que aparece al fondo es "Romería vasca", encargado por Ostolaza a su amigo el pintor bilbaíno Aurelio Arteta exiliado como él en Méjico. Tras la muerte de José Manuel en 1954, su hermano Francisco donó la genial obra a la Diputación Foral de Gipuzkoa. Actualmente se encuentra en el museo de San Telmo en Donostia-San Sebastián.


PARA QUIEN LO DESCONOZCA:
José Manuel Ostolaza emigró primero a Méjico y posteriormente a Estados Unidos donde creó en Saint Louis , Missouri, la que llegaría a ser mayor empresa sombrerera del mundo, la " Mexican American Hat Co." haciendo una gran fortuna que le permitió jubilarse en 1920 con 42 años y residir en Deba.
En 1927 levanta un edificio diseñado por el arquitecto Manuel de Cárdenas Pastor, amigo suyo. En 1928 crea en él la EBEFO (Escuela Biblioteca del Emigrante Fundación Ostolaza), un centro de enseñanza laico y absolutamente progresista para la época donde, como dato curioso, diremos que la enseñanza de la lengua inglesa era asignatura obligatoria, algo poco común por entonces. En realidad podría decirse que el centro era una Escuela de Comercio en la que se formaba a los jóvenes por si se viesen obligados a emigrar y labrarse un porvenir digno. 
A pesar de su éxito como empresario, José Manuel Ostolaza  nunca renegó de sus principios y convicciones políticas, apoyando, como no podía ser de otra forma en un hombre progresista, al gobierno republicano y al Frente Popular.
En 1936 tuvo que exiliarse en Méjico donde murió en 1954.

Imagen publicitaria de la empresa Mexican American Hat Co. La fotografía nos muestra a la dirección y empleados de dicha empresa en Saint Louis, Missouri. En la parte superior, en los recuadros, podemos ver las imágenes de José Manuel Ostolaza a la derecha y la de su hermano Francisco a la izquierda. Como puede leerse en la parte inferior, la empresa también tenía factoría en Breese, Illinois.

Esquela de José Manuel Ostolaza del 24 de octubre de 1954. Como puede leerse, el humanista empresario y filántropo debarra era Caballero de la Orden de la República Española. La encomienda de Caballero le fue entregada en Donostia-San Sebastián el 22 de febrero de 1936 en un solemne acto organizado por Izquierda Republicana.

ÚLTIMA HORA:
El grupo musical navarro "SKABIDEAN" al que he mencionado en este artículo, acaba de presentar en la Durangoko Azoka (Feria del libro y disco vasco) su sexto disco titulado "Herri Kuttuna".
Una de las siete canciones del disco tiene como título "Ostolaza" y se basa en el mensaje que nos dejó el filántropo debarra exiliado en Méjico, mensaje al que me he referido en este artículo.
Otra de las canciones de dicho disco, titulada "Etxetik urrun" también menciona a José Manuel Ostolaza y está dedicada a todos los vascos que de forma obligada tuvieron que salir de su tierra.
El próximo mes de marzo, el grupo de Iruña realizará una gira por Japón actuando en seis ciudades, la primera de ellas en Tokio, con lo que el nombre y el mensaje de José Manuel Ostolaza se escuchará en el Imperio del Sol Naciente. 








 














lunes, 11 de diciembre de 2023


                        UNA HISTORIA CON DOS CARAS



El 16 de noviembre de 1930 el pueblo de Deba homenajeaba al gran filántropo republicano José Manuel Ostolaza Zabala colocando una placa de mármol en la fachada del edificio de la EBEFO (Escuela Biblioteca del Emigrante Fundación Ostolaza). Hasta entonces, la calle que transcurre ante esa fachada se había denominado calle Carnicería, pero en honor al hombre que tanto había hecho por su pueblo pasó a denominarse calle de D. José Manuel Ostolaza Zabala. Era una forma de agradecer su labor.



Deba, 1932. Visita a la EBEFO (Fundación Ostolaza) del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora. Tras él, Indalecio Prieto y delante el general Queipo de Llano. Flanqueando al presidente puede apreciarse a dos jóvenes que portan banderas republicanas y lucen gorros frigios.


El 23 de septiembre de 1936 Deba es tomada por las tropas que apoyaron al entonces denominado Alzamiento Nacional,  encabezado por Francisco Franco, y el 15 de julio de 1937 el Ayuntamiento acuerda que la calle de José Manuel Ostolaza pase a denominarse “calle 23 de septiembre” para conmemorar la efeméride debarra de las tropas que apoyaron al general Franco.  Poco después el consistorio municipal quitaba la placa de la fachada de la escuela creada por don José Manuel Ostolaza y en vez de echarla a la basura tuvo una “genial idea”: darle la vuelta y grabar en el reverso  la siguiente patriótica leyenda:

España Vencedora del Comunismo en la Cruzada que Levantó este Día, Busca la Paz del Imperio por la Unidad por la Grandeza por la Libertad en el Signo de Franco el Caudillo. Arriba España. XVII XVIII XIX Julio MCMXXXVI.


La nueva placa, o mejor dicho la vieja placa reutilizada, fue colocada, primero sobre el gran balcón en la fachada noble del ayuntamiento y años después sobre el dintel de la puerta principal, en los “arkupes”, y allí estuvo hasta que llegó la democracia.

Década de 1940. Balcón del Ayuntamiento durante la fiesta del "Día del marinero". Entre el balcón y los escudos se puede apreciar la placa con la leyenda franquista; por cierto, iluminada con luces.


Puerta del Ayuntamiento situada en los "arkupes". Sobre su dintel, ahora en blanco, también estuvo colocada la placa de mármol que conmemoraba la "efeméride" franquista.

El 17 de septiembre de 1978, el nuevo Ayuntamiento democrático volvió a colocar la antigua placa en su lugar original, en el edificio de Ostolaza, por supuesto dándole de nuevo la vuelta y mostrando el texto original dedicado en 1930 a D. José Manuel Ostolaza Zabala. La calle volvió a denominarse con ese nombre.

La Ley de la Memoria Histórica, aprobada el 26 de diciembre de 2007, ordena en su Artículo 15 “la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva, de la sublevación militar de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

La placa de nuestro amigo José Manuel Ostolaza guarda en su reverso uno de esos mensajes de la “Cruzada franquista” y según la ley tendría que ir a parar al vertedero. Pero la vida al igual que nuestra placa tiene dos caras; la franquista es la cara oculta y como no se ve no nos molesta; es más, tiene su historia. Y seguro que tampoco molestaría al Sr. Ostolaza a quien con toda seguridad le haría mucha gracia esta anécdota.